MANTÉN ALTO TU SISTEMA INMUNITARIO

Actualizado: 16 dic 2020


LA IMPORTANCIA DEL SISTEMA INMUNITARIO FRENTE A LAS ENFERMEDADES Y LOS FACTORES QUE LO MANTIENEN A UN NIVEL ÓPTIMO




Este artículo trata de explicar qué es el sistema inmunitario, su importancia y cómo conseguir tener un sistema inmune óptimo que nos ayude. Para por un lado, evitar enfermedades, y por otro, que nuestro cuerpo responda lo mejor posible en el caso de que enfermemos.


¿QUÉ ES EL SISTEMA INMUNE?


El sistema inmune está conformado por una serie de órganos, tejidos y células que esparcidos por todo el cuerpo e interconectados van a dar una respuesta defensiva a la entrada de patógenos: bacterias, virus, hongos, antígenos. El sistema inmune debe diferenciar entre los que entran del exterior y nos perjudican y los que son propios del cuerpo y nos benefician.


Entre los órganos que forman el sistema inmune podemos destacar el timo, el bazo, los ganglios linfáticos y la médula ósea. Estos órganos están interconectados a través de los vasos sanguíneos y linfáticos.



Entre los más importantes nos encontramos el timo y la médula ósea. Ésta última se encuentra en el interior de todos los huesos y además de fabricar los glóbulos rojos se encarga de producir las células del sistema inmunitario. Es dentro del timo maduran estas células.


Los ganglios linfáticos ayudan al cuerpo a reconocer y combatir estos antígenos y el bazo equilibra los líquidos del cuerpo y contiene los glóbulos blancos.


Asimismo, podemos incidir en que para tener un buen sistema inmune nuestros órganos deben estar en perfecto estado para producir y procurar un entorno adecuado a las células inmunes y un sistema circulatorio, sanguíneo y linfático óptimos para que estas células se desplacen inmediatamente a la parte del cuerpo que sea necesario.


Es importante hacer un viaje a nuestro interior y comprender de qué manera nuestros malos hábitos suponen un menoscabo en nuestra salud y en el funcionamiento general de nuestro cuerpo.


Nuestro cuerpo es una enorme sociedad que produce, limpia y repara todo lo que necesitamos para mantenernos con vida y saludables. Por lo que es importante, como un gran gesto de autocuidado, procurarnos lo mejor tanto en los aspectos internos como externos y ser conscientes de que de nuestros hábitos depende, mucho más de lo que imaginamos, nuestra calidad de vida. Esto marca la diferencia entre tener unas condiciones saludables o que la enfermedad sea parte de nuestra realidad cotidiana.


FACTORES PARA TENER UN SISTEMA INMUNE ALTO

  • Dieta saludable

  • Descanso

  • Deporte

  • Equilibrio emocional

  • Higiene


Dieta saludable


Si tenemos un vehículo, un coche por ejemplo, y de forma continuada lo surtimos de combustible lleno de impurezas con restos de metales, cenizas, sólidos… lo que ocurrirá es que el motor se irá ensuciando, comenzará a hacer una mala combustión, se irá atorando, bajará poco a poco su rendimiento y finalmente, cualquier día, nos dejará tirados en la carretera. Y si lo arreglamos, lo limpiamos pero de nuevo seguimos tratándolo igual, a medida que pase el tiempo se irá estropeando con más frecuencia hasta que finalmente sufra una avería definitiva. El cuerpo funciona de una forma parecida.


¿Qué productos perjudican más el funcionamiento de nuestro organismo? Principalmente azúcares, grasas saturadas y químicos.


Por lo tanto tendremos que evitar todo aquello que esté elaborado de forma industrial: bollería, ultracongelados, precocinados, etc. Mientras más elaboración industrial tenga más perjudicial es. Las razones son varias: no sabemos la calidad de los alimentos con los que se ha elaborado ni los procesos usados, casi todos contienen azúcar, en muchas ocasiones en altas tasas, y contienen muchos químicos que son perjudiciales, sobre todo los conservantes que pueden afectar a la flora intestinal y crear desequilibrios físicos y emocionales.


Deberemos evitar por lo tanto los productos industriales y tomar alimentos reales. Entendiendo por alimento a todo aquello que compramos como materia prima y que consumimos crudo o elaboramos: frutas, verduras, hortalizas, semillas, raíces, legumbres, etc. Es importante que sean de temporada ya que nos aportaran todo lo que necesitamos según la estación del año. Buscando en internet es fácil saber los productos de temporada de cada mes. Si además contactamos con algún grupo de consumo local nos aseguraremos que los alimentos estén libres de pesticidas.


¿Qué vitaminas son importantes para nuestro sistema inmunológico?


  • VITAMINA A: zanahoria, brócoli, batata, col, espinacas.

  • VITAMINA DEL GRUPO B: legumbres, semillas, frutos secos, vegetales de hoja verde, arroz frutas ácidas. Dentro de las del grupo B habría que destacar la B12 que se encuentra en: hígado, marisco, carne, huevos. En caso de ser vegano/a es importante tomar suplemento de B12 para no tener carencia de esta vitamina.

  • VITAMINA C: en la frutas se encuentra en: cítricos, kiwi, piña, mango, tomate, sandía y melón. En las verduras en: brócoli, coliflor, pimientos y espinacas.

  • VITAMINA E: aceites vegetales, maíz, trigo, girasol, soja, almendras, y hortalizas de hoja verde.



Descanso


El descanso es primordial, ya no sólo para el sistema inmune, sino para nuestro equilibrio y bienestar en todos los sentidos. No sólo en cuanto al tiempo que invertimos en descansar sino en la calidad de ese tiempo. Hay que procurarse un buen colchón y una buena almohada. Debemos descansar unas 8 horas seguidas y es importante intentar llegar a ese tiempo de descanso. Si no, siempre es un buen complemento la siesta, una siesta corta que nos ayudará a seguir con energía hasta la noche.


Por la noche no debemos ir a la cama con el móvil o el ipad. En otro artículo profundizaré en este aspecto, pero si nos acostamos y seguimos enchufados a la pantalla nos costará más dormir y la recarga energética de nuestro cuerpo durante el sueño se verá mermada. Lo mejor es coger un libro o revista. Leer antes de dormir relaja y si acompañamos la lectura con una respiración consciente, suave y tranquila, nos será de una enorme ayuda para poder entrar en la etapa del sueño sin dificultad.



Deporte


El deporte es básico para mantener una buena estructura musculo-esquelética y un buen estado anímico. Un cuerpo que permanece sedentario es un cuerpo que va decayendo y deteriorándose día a día, y esto provocará muchos desequilibrios y disfunciones que junto a una mala alimentación, mal descanso, etc., nos puede llevar a padecer enfermedades, y entre otras, enfermedades autoinmunes.


La actividad deportiva que hagamos, o la que comencemos, si nunca antes hemos hecho, debe adaptarse a nuestras capacidades y gustos. Siempre hay que empezar poco a poco, viendo como nuestro cuerpo va respondiendo. Hoy en día hay una enorme variedad de actividades deportivas adaptadas a todas las edades y capacidades, así que no hay excusa.

Una de las actividades mas fáciles, beneficiosas y baratas es andar. Andar, con paso rápido, nos proporciona una enorme cantidad de beneficios a nivel físico y mental.



Equilibrio emocional


Dentro del ámbito científico, la visión cartesiana que separaba y dejaba sin conexión el cuerpo y la mente está siendo sustituida por otro paradigma donde la conexión entre lo que pensamos, sentimos y vivimos emocionalmente tiene una influencia directa en nuestro sistema músculo-esquelético y en el comportamiento de nuestras células.


En diversos estudios se ha comprobado la relación directa entre los estados de ánimo y la bajada del sistema inmunitario. Una situación continuada de estrés, ansiedad o tristeza afectará al sistema inmune y a su buen funcionamiento. Por el contrario, un estado de ánimo alto, de paz interior, de buena gestión emocional, va a incidir en un buen funcionamiento del sistema inmune.


Por lo tanto, trabajar nuestra capacidad de regular nuestras emociones, la forma en que afrontamos los reveses de la vida, la lectura que hacemos de la realidad,… son factores importantes que afectarán a nuestras células y por tanto a todo el entramado defensivo del cuerpo.


Cómo podemos trabajar nuestro espacio emocional:

  • Asumir, para empezar, que tenemos que hacer cambios.

  • Observarnos: analizar cómo nos afecta el entorno, las interacciones personales, cómo nos afectan las noticias que recibimos,…

  • Ver qué acciones tenemos que tomar para empezar la transformación que necesitamos, como, por ejemplo, comenzar una terapia.

  • Empezar con pequeños cambios.

  • Ser conscientes de que el camino del cambio interior es largo, tan largo como nuestra vida, y que los que pretendemos es estar lo más cerca posible al equilibrio, asumiendo nuestras imperfecciones y nuestra capacidad de evolución.

  • Leer e informarnos todo lo que podamos. La información es poder y nos puede abrir a nuevas ideas y perspectivas que de otra manera no tendríamos en cuenta.


Higiene


Para empezar, en la situación que estamos viviendo, seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias, y como apunte personal y desde mi experiencia particular, hacerlo sin llegar a la obsesión.


Partamos de la base que una higiene moderada y justificada ayuda a mantenernos dentro de unos buenos parámetros saludables pero una higiene excesiva afectará a nuestro sistema inmune y lo debilitará frente a los patógenos externos. Sobre todo en lo referente al uso excesivo de productos químicos de limpieza y de jabones corporales que afectan a la microbiótica de la piel, que regula la respuesta inmune del cuerpo a los patógenos.


Por lo tanto, tanto a nivel corporal como en nuestro entorno y en nuestra vivienda, es saludable mantener unas buenas costumbres higiénicas y en la medida de lo posible, usar productos lo más naturales posibles, alejándonos de un exceso de productos de limpieza y desinfección químicos. Hay muchas alternativas naturales mucho más saludables.


Por otro lado, dentro de una saludables costumbres higiénicas hay que señalar el uso y la exposición excesiva de nuestro organismo a las nuevas redes y aparatos tecnológicos y a las radiaciones que estos emiten.


En 2011, el Instituto Superior de Ciencias de la Salud publicó una serie de recomendaciones para un uso saludable del móvil entre las que se incluye: usar el manos libres o auriculares para hablar, no llevarlo pegado al cuerpo, es mejor en una mochila, bolso, etc., apagarlo por la noche, no dejarlo a menores para que jueguen o lo usen y tener un uso racional del mismo.


Respecto a la red wifi, mejor tenerla encendida sólo lo necesario para su uso y siempre acordarse de apagarla para dormir.


A MODO DE RESUMEN


Mantener un sistema inmunitario sano y efectivo equivale a llevar una vida equilibrada en todos los sentidos. Tenemos que ser conscientes de que nuestro tipo de vida va a marcar a lo largo del tiempo nuestra salud y la capacidad del cuerpo para enfrentarse a los patógenos, tanto físicos como psicológicos.


Nuestras costumbres nos construyen, nos moldean, dan forma a nuestra vida. Así, si adquirimos unos buenos hábitos estaremos poniendo los mejores cimientos para nuestra vida.

1 visualización0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo